Oh,cesárea majestad,
Emperador,Rey de España
y de la gran tierra extraña
nueva y de gran cuantidad,
que el gran Océano baña;
invicto,semper augusto,
suplico no os dé mal gusto
el poner ejemplo en vos
cómo pocas veces Dios
favorece sino al justo.
Cuando vuestra majestad
niño comenzó a reinar,
dejábase gobernar,
conociendo ser su edad
tierna para sentenciar;
más después,como crecía,
y mejor ya conocía
a que es obligado el Rey,
comenzó a regir por ley
como la ley disponía.
Y en comenzando a regir,
puso el reino temeroso
y juntamente amoroso
porque comenzó a sentir
Rey severo y piadoso;
que la gran severidad
junta está con la piedad
porque la severa mano,
con castigar al tirano,
pone al pueblo en libertad.
Hizo Dios de dos hermanos
ser uno el Emperador,
y él hizo por sucesor
al otro Rey de romanos
y de Hungría Rey señor;
y a vos, Carlos,dió poder
con que pudiste vencer
al turco tan poderoso
pues justo,sabio,animoso,
¿qué más puede Rey tener?
Por estas virtudes tales,
y por vuestra religión,
quiso Dios,no sin razón,
daros tales naturales
que ponen admiración.
Tan sabia gente y tan buena,
tan de esfuerzo y virtud llena,
que cuando os sucede guerra
os defienden vuestra tierra
y os sojuzgan el ajena.
¿Queréis ver que tales son
solos vuestros castellanos?
Digan franceses,romanos,
moros y cualquier nación,
cuales quedan de sus manos.
Ningún señor tiene gente
tan robusta y tan valiente,
cristiano,gentil ni moro;
y éste es el cierto tesoro
para ser el rey potente.
Aventurando sus vidas
han hecho lo no pensado,
hallar lo nunca hallado,
ganar tierras no sabidas,
enriquecer vuestro estado,
ganaros tantas partidas
de gentes antes no oídas,
y también,como se ha visto,
hacer convertirse a Cristo
tantas ánimas perdidas.
¿Quién pensó ver en un ser
guerra humana y divinal,
toda junta en un metal,
que vencen a Lucifer
con el arma temporal?
No sé como se conciertan
cosas en que tanto aciertan;
que solamente con ver
pocos a mucho vencer,
les hacen que se conviertan.
De lo que hacen y traen,
sin saber contar el cuánto,
nos ponen tan gran espanto,
que los pensamientos caen,
que no pueden subir tanto;
por lo cual tiene Castilla
una tal ciudad,Sevilla,
que en todas las de cristianos
pueden bien los castellanos
contarla por maravilla.
Della salen,a ella vienen
ciudadanos labradores,
de pobres hechos señores
pero ganan lo que tienen
por buenos conquistadores;
y pues para lo escribir
sé que no puede cumplir
memorias,papel ni mano,
de un mancebo sevillano
que he visto quiero decir.
Entre los muchos que han ido
(hablo de los que han tornado)
ser éste el más señalado,
porque he visto que ha venido,
sin tener cargo,cargado;
y metió en esta colmena,
de la flor blanca,muy buena,
ciento diez arrobas buenas,
en nueve cajas bien llenas,
según vimos y se suena.
Ha veinte años que está allá,
los diez y nueve en pobreza,
y en uno cuánta riqueza
ha ganado y trae acá,
ganó con gran fortaleza;
peleando y trabajando,
no durmiendo,más velando,
con mal comer y beber:
ved si merece tener
lo que ansí ganó burlando.
Tantos otros allá estuviera,
sin que allá nada ganara;
sin duda desconfiara
y sin nada se volviera,
sin que más tiempo esperara;
de modo que su ganancia
procedió de su constancia,
que quiso con su virtud
proveer su senectud
con las obras de su infancia.
Con ventura,que es juez
en cualquier calidad,
se partió desta ciudad,
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en quince años de su edad;
y ganó en esta jornada
traer la pierna quebrada,
con lo demás que traía,
sin otra mercadería
sino su persina armada.
Sobre esta tanta excelencia
hay mil malos envidiosos,
maldicientes,mentirosos,
que quieren poner dolencia
en los hombres virtuosos;
con esta envidia mortal,
aunque éste es su natural,
dicen dél lo que no tiene,
de envidia de cómo viene;
mas no le es ninguno igual.
Y porque en un hombre tal
hemos de hablar forzado,
debe ser muy bien mirado,
porque no se hable mal
en quien debe ser honrado;
y pues yo,que escribo,quiero
ser autor muy verdadero,
porque culpado no fuese,
antes que letra escribiese,
me he informado bien primero.
Y he sabido que su vida
es de varón muy honesto,
y que mol veces la ha puesto
en arrisco tan perdida
cuando está ganada en esto;
y bien parece en lo hecho
que quien de tan grande estrecho
ha salido con victoria,
bien merece fama y gloria
con el mundano provecho.
Es de un Pedro de Jerez,
hijo,ciudadano honrado;
yo en mi vida le he hablado,
si no fué sola una vez
de paso y arrebatado:
al hijo nunca lo vi,
mas por lo que dél oí,
y que por quien es merece,
muy poquito me parece
lo que en su favor escribí.
Dícenme,pues,sin reproche
milite sabio en la guerra,
y que en su tierra o no su tierra,
dicen que nunca una noche
sin obrar virtud se encierra;
y que desde do ha partido
hasta ser aquí venido
tiene en limosnas gastados
mil y quinientos ducados,
sin lo más que da escondido.
Esto he querido escribir
para vuestra majestad,
porque si alguna maldad
de envidia van a decir,
sepa de mí la verdad;
y a estos tales el buen Rey
es obligado por ley
honrar y favorecellos,
y juntamente con ellos,
DÓMINE MEMENTO MEI.
Y porque estoy obligado
que he de escribir las hazañas
de los de vuestras Españas,
cada hecho señalado
en nuestras partes o extrañas;
pareciéndome esta cosa
digna de escribir en prosa
y en metro,como la envío,
tómese el intento mío,
si no va escrita sabrosa.
Francisco de Jerez nació en Sevilla,en 1515 estaba ya en América.Tomó parte activa en las exploraciones y conquistas peruanas.Es autor del Libro"Verdadera Relación de la Conquista del Perú y Provincia del Cuzco,LLamada la Nueva Castilla",que fué publicado en Sevilla,en 1534.Además de Cronista era también poeta.Estos son los Primeros Versos escritos en el Virreynato.
ResponderEliminarEstos versos y datos están extraídos del Libro:Antología de La poesía Peruana,de Ginés de Albareda y Francisco Garfías.
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